En mi columna Consulta Migratoria® de esta semana contesto la pregunta de una lectora cuyo padre presentó dos peticiones familiares – una cuando era residente permanente y otra cuando se hizo ciudadano.

Cada caso es distinto y las respuestas varían según el historial migratorio de cada persona. Aquí respondo de forma general a sus dudas. Por favor consulten con un abogado de inmigración para recibir asesoría legal personalizada antes de comenzar cualquier trámite.

Esta es la columna:

Soy mexicana y mi padre me pidió como residente en 1996 cuando yo tenía 23 años. En el 2014 él se hizo ciudadano y me volvió a pedir. Inmigración nos mandó una carta diciendo que aprobaron la petición que mi padre presentó en 1996 y que tengo que esperar hasta que llegue mi fecha de prioridad para viajar a los Estados Unidos. Nunca me he casado y actualmente vivo en México. ¿Debo esperar como hija de residente o ciudadano? –Alejandra S.

Alejandra, el tiempo de procesamiento para una petición familiar depende de las circunstancias – como cuándo se presentó la petición, qué familiar se está pidiendo y su país de origen, y la disponibilidad de visas de inmigrante.

En tu caso, la espera es larga debido a que eres mexicana y porque tu padre te pidió cuando ya eras mayor de 21 años.

Cuando tu padre presentó la petición familiar a tu favor en 1996, le asignaron la categoría F-2B, que es para hijos solteros mayores de 21 años de residentes permanentes.

Al hacerse ciudadano, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) debió haber cambiado la petición a la categoría familiar F-1, hijos solteros mayores de 21 años de ciudadanos estadounidenses. Tu padre nunca debería haber presentado una nueva petición familiar como ciudadano para hacer este cambio.

Si algún notario, consultor migratorio o representante legal le recomendó a tu padre presentar una nueva petición familiar como ciudadano, lo mal aconsejaron. Ese trámite que hizo en el 2014 fue una pérdida de tiempo y dinero.

La fecha inicial de una petición familiar es el punto de partida para la espera de una visa de inmigrante. La petición que hizo tu padre como residente en 1996 tiene ya casi 20 años. Tu caso está en la recta final.

Si tomaras la petición de tu padre ciudadano del 2014, ¡tendrías que esperar aproximadamente otros 20 años!

La lógica indicaría que si un ciudadano presenta una petición, sería procesada más rápidamente que la de un residente permanente. Sin embargo, según el Boletín de Visas de diciembre del 2015, actualmente se están procesando más rápidamente peticiones familiares presentadas por residentes permanentes a favor de hijos mexicanos solteros mayores de 21 años.

Según el Boletín de Visas hay visas de inmigrante disponibles para mexicanos en las categorías familiares F-1 que presentaron casos antes del 9 de diciembre de 1994 y para la categoría F-2B antes del 8 de septiembre de 1995. Como tu caso se presentó en 1996, en este momento no hay una visa de inmigrante disponible para ti, pero ya falta poco. Debes seguir revisando el Boletín de Visas para ver cuando puedes comenzar el proceso de solicitar una visa de inmigrante con el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Si la disponibilidad de visas de inmigrante siga igual, te convendría que tu caso sea procesado bajo la categoría familiar F-2B, como hija de residente permanente.

Si así lo deseas, el gobierno federal permite que elijas permanecer bajo la categoría familiar F-2B. Tendrás que escribirle al USCIS y/o al Departamento de Estado para hacerles saber de tu decisión de retener tu fecha de prioridad bajo la categoría familiar F-2B y no ser transferida a la categoría familiar F-1 porque tu padre se hizo ciudadano.

Te recomiendo que consultes con un abogado de inmigración o un representante acreditado por el gobierno federal antes de comenzar algún trámite migratorio.