Rose Sánchez-Cañete (Foto: Policía del Condado de Fairfax en Virginia)

Diez meses después que un jurado encontró a Rose Sánchez-Cañete culpable de estafar a inmigrantes, el juez en el caso finalmente dictó sentencia.

La demora se debió a maniobras legales del equipo defensor de Sánchez-Cañete, que logró la postergación de su sentencia cinco veces.

El juez Michael F. Devine impuso una pena de 24 meses de cárcel y una multa de $5.000 dólares por los dos cargos de delito mayor (felony, en inglés) en contra de Sánchez-Cañete – tal como lo había recomendado el jurado en agosto del año pasado. Pero suspendió 17 meses de la sentencia de cárcel y $2.500 de la multa.

Eso significa que Sánchez-Cañete solo tendrá que servir 7 meses de cárcel, dándole la posibilidad de solicitar arresto domiciliario.

Condiciones de la sentencia

Según la abogada Rachel Roberts de la Oficina del Fiscal del Condado de Fairfax del Estado de Virginia, el juez Devine estipuló que Sánchez-Cañete, también conocida como Rose Marie Sanchez Canete, permanecerá dos años bajo libertad condicional activa. Ordenó como condición especial que no podía practicar leyes o involucrarse con organizaciones que sirven a la misma comunidad a la cual ella fue encontrada culpable de defraudar. También ordenó la restitución de miles de dólares a sus víctimas.

Sánchez-Cañete, que fue durante muchos años la directora ejecutiva de la organización Latino Federation of Tenants Association (LAFEOTA, siglas en inglés) en Alexandria, Virginia, y quien inicialmente enfrentaba un total de seis cargos criminales – cuatro por fraude y dos por practicar leyes sin licencia – fue encontrada culpable de falsamente prometerle a dos inmigrantes indocumentados conseguirles la residencia permanente.

Rose Sánchez Cañete cargos criminales

Rose Sánchez Cañete inicialmente enfrentaba cuatro cargos criminales por fraude y dos por practicar leyes sin licencia en el Condado de Fairfax de Virginia.

Sánchez-Cañete apelará sentencia

El juez Devine autorizó una fianza de apelación de $2.500 dólares. Esto significa que Sánchez-Cañete puede permanecer en libertad mientras presenta una apelación de su caso ante la Corte de Apelaciones de Virginia. Además puede postergar el pago de la multa y restitución hasta que culmine la apelación.

La sentencia de Sánchez-Cañete no es suficiente

Un jurado determinó que Sánchez-Cañete era una estafadora de inmigrantes tras evaluar la evidencia y testimonios en su contra. También, recomendó que Sánchez-Cañete cumpla una sentencia de 2 años de cárcel y pague $5.000 en multas. Sánchez-Cañete pudo haber sido sentenciada entre 1 a 20 años de cárcel por cada cargo del cual ha sido encontrada culpable.

La decisión del juez Devine de suspender 17 meses de la sentencia de cárcel y $2.500 de la multa es inaceptable.

Suspender parte de la sentencia en este caso, en contra de la voluntad del jurado y la Oficina del Fiscal del Condado de Fairfax en el Estado de Virginia, es darle poca importancia al fraude migratorio – no solo en Virginia, sino en todo el país.

Los crímenes de Sánchez-Cañete no son menores. Son delitos mayores. Y de esa manera deberían tratarse. Las sentencias para este tipo de casos deben ser más severas para mandar un mensaje claro y fuerte: si violas la ley y estafas y defraudas a inmigrantes, serás castigado con todo el peso de la ley.