El gobierno de los Estados Unidos ha iniciado acción legal para desnaturalizar y deportar al exmilitar salvadoreño Arnoldo Antonio Vásquez Alvarenga, implicado en el asesinato de 10 civiles en la llamada “Masacre de San Sebastián” en 1988.

En una demanda civil presentada el 10 de febrero, el gobierno de los Estados Unidos acusa a Vásquez de mentir y ocultar información sobre sus antecedentes criminales para ingresar al país y posteriormente, obtener ilegalmente la ciudadanía estadounidense.

Vásquez, de 54 años, se mudó a Plano, Texas en 1999, obteniendo la residencia permanente por medio de su esposa, hija de un ciudadano estadounidense.

Pero al completar el formulario en ese entonces, Vásquez, quien fue acusado, arrestado y encarcelado durante la investigación de los asesinatos cometidos por su batallón en San Sebastián cuando era subteniente del ejército, negó haber sido procesado bajo cargos de homicidio en primer grado o de haber pasado tiempo en prisión.

Vásquez volvió a negar sus antecedentes en su formulario y entrevista de naturalización, obteniendo así la ciudadanía en el 2005.

Aunque una corte en El Salvador no lo encontró culpable del cargo de homicidio, la Comisión Salvadoreña para la Investigación de Actos Criminales (Salvadorian Commission for the Investigation of Criminal Acts, en inglés) concluyo que Vásquez participó en los asesinatos bajo órdenes. Por ley, este hecho impedía que pudiera convertirse en ciudadano estadounidense.

Bajo el Acta Ley de Inmigración y Nacionalidad, el gobierno puede revocar la ciudadanía de un ciudadano estadounidense naturalizado y cancelar su certificado de naturalización cancelado si adquirió el beneficio ilegalmente ocultando información clave o mintiendo en sus declaraciones firmadas.

Evidentemente, hubo una falla en el escrutinio y procesamiento de las solicitudes de Vásquez para entrar al país y hacerse ciudadano estadounidense.

Pero este caso es un ejemplo de como el gobierno y las autoridades migratorias pueden quitarle la ciudadanía a personas que han cometido fraude migratorio – hasta años después de conseguirla.

Nunca se debe mentir en formularios de inmigración. Aunque es posible que una mentira pase desapercibida inicialmente, ningún estatus migratorio es permanente si se descubre que un extranjero dio información falsa para obtenerlo.

Es de suma importancia consultar con un abogado de inmigración, especialmente cuando la persona tiene antecedentes criminales o ha participado en un conflicto armado, antes de presentar una solicitud para un beneficio migratorio.