El gobierno del Presidente Obama le pidió a la Corte Suprema de Estados Unidos que vuelva a escuchar el caso sobre las acciones ejecutivas que le darían alivio migratorio a millones de indocumentados mediante la implementación de DAPA y expansión de DACA.

El Departamento de Justicia presentó ayer por la tarde una petición formal urgiéndole a la Corte Suprema que autorice una revisión del caso cuando nuevamente hayan nueve jueces en el máximo tribunal del país.

Esta semana se cumple un mes que la Corte Suprema anunció un empate en el caso, manteniendo en pie la decisión de la Corte Federal de Apelaciones del Quinto Circuito de Nueva Orleans que impide la implementación de DAPA y expansión de DACA.

En la petición, el abogado del gobierno Ian Gershengom reconoció que es una solicitud “extremadamente inusual”, pero argumentó que existen antecedentes legales y citó algunos ejemplos históricos en los cuales la Corte Suprema retomó un caso tras un empate cuando hubo una vacante, tal como sucedió este año tras la muerte del juez Antonin Scalia en febrero.

En la petición los abogados del gobierno argumentan que un tema tan importante y de “gran importancia nacional” como inmigración no debe ser decidido por los tribunales inferiores sin la revisión definitiva de la Corte Suprema.

La Corte Suprema en estos momentos está en su receso de verano. Pero al presentar la petición ahora, la Corte puede mantener la solicitud bajo consideración hasta que se confirme al juez que ocuparía la vacante de Scalia.

Aunque la Corte Suprema acepte revisar el caso, podría tomar meses o hasta años hasta que suceda.

El Presidente Obama nominó a Merrick Garland como el próximo juez de la Corte Suprema, pero la mayoría republicana en el Senado ha bloqueado el proceso de audiencias de confirmación, alegando que la elección del nuevo magistrado le corresponde al próximo presidente.