El departamento de policía de Los Ángeles (LAPD, siglas en inglés) anunció que ha hecho revisiones a sus protocolos de incautación de vehículos durante operativos de retenes de control de sobriedad.

Ahora, personas identificadas por la policía como conductores manejando bajo la influencia del alcohol o drogas (DUI, siglas en inglés) que no tienen licencia de conducir, tendrán la oportunidad de evitar la incautación automática de sus autos.

Si no tiene licencia y el LAPD determina que está ebrio al pararlo en un retén de control de sobriedad – o simplemente descubren que está manejando sin licencia –  le permitirán entregarle el auto al titular – o sea, a la persona que ha registrado el vehículo.  Esto, siempre y cuando esa persona tenga una licencia válida para conducir y esté allí presente o pueda llegar al retén dentro de un plazo razonable de tiempo.

Si el auto está registrado a su nombre y no tiene licencia, podrá autorizar la entrega del vehículo a un conductor con licencia que esté presente en el lugar donde fue detenido por un DUI.  Al conductor sin licencia la policía le expedirá una infracción.

Si no tiene a un conductor con licencia que pueda tomar posesión del auto por usted, el vehículo será confiscado por el LAPD.

Esta nueva política del LAPD beneficia a inmigrantes indocumentados que están conduciendo sin licencia.  Previamente, la policía incautaba autos en retenes sobriedad por el simple hecho que el conductor no tenía licencia, aunque no estuviera manejando bajo la influencia del alcohol. Y tampoco le daban la posibilidad de recuperar el auto sin antes pagar grandes sumas de dinero por servicios de remolque, multas, y tarifas de recuperación del vehículo.

Según cifras obtenidas por el diario La Opinión, en el 2010 la policía de Los Ángeles incautó más de 73.800 autos en retenes de sobriedad y detenciones de rutina.

La nueva medida será adoptada exclusivamente para los controles de alcoholemia.  Eso significa que aún existe la posibilidad que la policía confisque su auto si lo detienen durante una infracción de tránsito. Conductores con licencias revocadas o suspendidas tampoco podrán evitar que incauten sus autos.